La historia de Rosa Parks, que negó su asiento a un blanco hace hoy 60 años

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Rosa Parks, la legendaria activista que se negó a ceder el asiento a un blanco
Rosa Lee Parks, la afroamericana que impulsó el movimiento de derechos civiles en Estados Unidos al negarse a ceder su asiento en un autobús a un hombre blanco, falleció el 24 de octubre de muerte natural, a los 92 años de edad, mientras dormía la siesta en su casa de Detroit. “Simplemente se quedó dormida y no se despertó”, informó Shirley Kaigler, abogada de Parks. Aunque la causa de la muerte no ha sido todavía confirmada, Parks llevaba años luchando contra la demencia senil.

Rosa Parks cambió hace casi medio siglo la historia de los derechos civiles de los negros en Estados Unidos con un simple “no”. El 1 de diciembre de 1955, una costurera de 42 años de edad se sentaba en una de las filas “para la gente de color” en un autobús de la ciudad de Montgomery, en el segregado Estado de Alabama, la misma Alabama que un siglo antes había luchado contra el Norte para mantener la esclavitud.

 

Pero una ley de la ciudad obligaba a los negros a dejar sus asientos a los blancos cuando no quedaban más sitios disponibles en el autobús. Incluso debían bajarse del vehículo en caso de que fuera muy lleno. Cuando varios blancos subieron aquel día al autobús, varios hombres negros hicieron lo que se esperaba de ellos: cedieron sus sitios. Rosa Parks se negó a levantarse, fue arrestada y cambió con su coraje a toda una nación sin ni siquiera proponérselo.

“No. Estoy cansada de ser tratada como una ciudadana de segunda clase”, dijo Parks al conductor del autobús cuando le ordenó ceder su asiento. Cuando Parks insistió en su negativa a levantarse y ceder su puesto a un hombre blanco, el chófer del autobús, James Blake, llamó a dos policías. Éstos preguntaron a Parks por qué no se había movido. “No pensé que tuviera que hacerlo. Pagué mi billete como cualquier otro”.

“En el momento de ser detenida no tenía ni la menor idea de que iba a ocurrir todo lo que después ocurrió”, contaría la costurera 30 años después. Parks no fue la primera persona negra arrestada en Montgomery por no ceder su asiento, pero sí la primera en desafiar la ley. Por aquel entonces, a mediados de la década de los 50, estaban en vigor leyes que obligaban a la separación racial en autobuses, restaurantes y lugares públicos en todo el sur de Estados Unidos. “Estaba harta”, asegura Elaine Steel, amiga de Parks, en The New York Times. “No era ninguna niña, y llegó un momento en que no aguantó más abusos”. Rosa Parks fue condenada por quebrantar la ley y multada con 10 dólares, además de tener que pagar otros cuatro por las costas del juicio.

Ese mismo día, los habitantes negros de la ciudad comenzaron una protesta donde económicamente más dolía: boicotearon el sistema de autobuses bajo el liderazgo por un entonces desconocido y joven de 26 años reverendo Martin Luther King. El boicoteo duró 381 días, casi 13 meses, llevando casi a la ruina a la compañía de autobuses, ya que en un 75% eran los negros quienes utilizaban este sistema de transporte.

Los 381 días de huelga desembocaron en una decisión del Tribunal Supremo que obligó a Montgomery a eliminar la segregación racial en el sistema de autobuses, y puso fin a las leyes racistas que separaban a blancos y negros en los espacios públicos del sur estadounidense con la norma de 1964 conocida como Ley federal de Derechos Civiles.

El 21 de diciembre de 1956, Martin Luther King y otros líderes de los derechos civiles fueron los primeros ciudadanos negros en subir a un autobús de Montgomery en igualdad de condiciones con los ciudadanos blancos.

Rosa Louise McCaulley nació el 4 de febrero de 1913 en Tuskegee, Alabama. Su padre era carpintero y su madre maestra de escuela. Sus abuelos, con los que vivió de niña, habían sido esclavos.

“En aquella época, no teníamos ningún tipo de derechos. Era una cuestión de supervivencia”, explicaba Parks en una entrevista en los años 80. En 1932 se casó con Raymond Parks, un barbero, decidieron compartir el compromiso de luchar por los derechos de los negros y se unieron a la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, en sus siglas en inglés).

Tras su victoria, la pionera del movimiento de los derechos civiles y su marido tuvieron que mudarse a Detroit en 1957, después de perder su empleo y recibir varias amenazas de muerte en Alabama. Entre 1965 y 1988, trabajó como asistente del representante demócrata por Michigan John Conyers.

Parks recibió en 1996 la más alta condecoración civil de Estados Unidos, la medalla Presidencial de la Libertad, y en 1999 le entregaron la medalla de oro de Honor del Congreso, cuando la reconocieron como un “icono viviente de la libertad en Estados Unidos”.

 

Informe de arresto de Rosa Parks, mujer Negra que se negó a abandonar su asiento para dárselo a un hombre blanco. 

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