Reflexión Navideña

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La navidad ha terminado en convertirse en una fiesta pagana, se utiliza para un desenfreno del consumismo mercantilista. Navidad es consumir, comprar, gastar en regalos… es una fiesta del comercio. El que tiene plata puede pasar una feliz navidad, pero hay una inmensa parte de la población que vive en crisis. ¿Se han puesto a pensar en eso?

Hay vendedores ambulantes en los semáforos y donde se hacen trabazones vendiendo maní, semillas de marañón, chicles, agua, etc. por una par de centavos… se harán un par de dólares al día. Hay padres de familia que están en zonas marginales con su prole, en casas hechas de lámina o de cartón, sin agua potable y sin luz eléctrica.

Feliz navidad para los que tienen empleo, y, aunque ganen poco, y sean explotados, comparado con los que viven en la miseria son privilegiados.

Los que tienen plata para ir a comprar a los centros comerciales son “gente decente”, son los que aunque sea “medio medio” han triunfado en la vida.

Triunfar en el léxico salvadoreño significa tener plata. En el sistema neoliberal en el cual vivimos se valoriza a todo por su valor de cambio. Puedes ser mediocre, ordinario, vulgar, despreciable, delincuente, sicario o narco… si tienes plata “estas hecho” y eres “alguien” en esta sociedad en decadencia.

No hay nada espiritual en esta navidad, la han degenerado, la han convertido en una fiesta para los grandes comerciantes.

La gente pobre, que se defiende a duras penas, ponen un puesto para vender cualquier cosa para tratar de sobrevivir a esta cruel sociedad que no es para nada solidaria. Es una sociedad hipócrita, insensible, mercantilizada, deshumanizada. El único valor que importa es el de la plata. No importan las personas sino los bienes. El ser humano no cuenta…

Han desnaturalizado a la navidad, la han convertido en una festividad descarada del dinero. Los niños ricos son felices, Santa Claus vienen en trineo a dejarles juguetes, los niños pobres andan ayudando a sus padres a vender la lotería… esto es el neoliberalismo. Esta es la sociedad burguesa, liberal o neoliberal. Sociedad en crisis, en decadencia, llena de contradicciones sociales que están reventando, que está colapsando.

Aplaudo a los que no se han quedado callados, los que han dicho la verdad sin importar las consecuencias, los que han salido a las calles a exigir más democracia, menos corrupción, un mejor El Salvador. El ser humano no puede permanecer en silencio [excepto los que pertenecen a la élite política y económica]. La mayoría está descontenta, inconforme, se queja de un orden establecido plagado de injusticias que los margina políticamente, socialmente, económicamente y judicialmente.

Hay que empezar hacer un análisis político de los que sucede en el país. Hay que empezar a quitarle la mascara a esta “democracia” regulada a conveniencia por la élite política y económica.

¿Cuándo recuperaremos todos nuestra verdadera condición humana en toda su dimensión? Esa condición humana que la élite política y económica nos niega.

Debemos de dar gracias a la vida de no ser indigentes, tenemos casa, comida y ropa. La realidad nacional no puede ser ocultada… la clase media está siendo proletarizada.

Debemos de empezar a hablar de estas cosas a comentar estas cosas, a analizar políticamente estas cosas. Debemos de empezar a unirnos, a dejar las ideologías del pasado que nos han llevado a la situación actual; un país completamente polarizado, un país completamente dividido a conveniencia de la élite política y económica. Se va acercando la hora en que la misma realidad nos va a forzar a reaccionar.

Demos el primer paso. Hay que crear amistades críticas, formar círculos críticos, leer cosas críticas [No solo los medios masivos de desinformación que están al servicio del bloque hegemónico empresarial, los que pretenden servirnos una “verdad” inexistente, una “verdad” que nos hace cada día más conformista, más alienados].

Debemos de salir a encontrar el futuro, debemos de hacer nuestra propia historia. Combatamos el conformismo, la desinformación y reaccionemos.

Sigamos sembrando semillas de rebeldía para que algún día cosechemos libertades.

“La lucha es como un círculo, se puede empezar en cualquier punto, pero nunca termina.” – Subcomandante Marcos

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