#PuntoDeVista Slavoj Žižek

Publicidad

La manzana en el paraíso es, en realidad, un libro que Eva está leyendo: lo que seduce a Adán en el pecado es la ardiente curiosidad por lo que está escrito. Ésta es la prueba definitiva de que el sexo no tiene nada que ver con el pecado. El hombre cae en la tentación en el momento en el que está más interesado en lo que está escrito en el libro que por el cuerpo desnudo de Eva. Por supuesto, el libro está vacío (la manzana no era más que una simple manzana) y Eva sólo fingía estar enfrascada en su lectura para seducir a Adán.

Publicidad