406 guatemaltecos desplazados piden asilo al gobierno mexicano

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Los 406 desplazados chapines asentados desde el 2 de junio en la zona fronteriza entre Guatemala y México advirtieron que pedirán asilo aquí, ante la falta de garantías en su país, luego de ser desalojados de su comunidad.


El día de ayer no hubo acuerdos con las autoridades guatemaltecas, a pesar de que en la reunión acudieron el comisionado nacional presidencial para el Diálogo, Edwin Rocael Cardona; el alcalde de San Andrés, departamento de Petén, Milton Méndez Fión; Carlos Antonio Morán Pop, secretario de Asuntos Agrarios de la Presidencia de Guatemala, y por los desplazados, Constantino Vázquez Xochite.

En la mesa de negociación leyeron los siete puntos que presentaron los desplazados al gobierno de Jimmy Morales y las propuestas para tratar de solucionar el problema.

Rechazan la reubicación, pues en su lugar de residencia, hasta el mes pasado, han vivido 17 años y ahí tienen sus siembras y patrimonio. Por ello buscarán revocar la decisión del juez.

Acordaron una nueva reunión en 10 días.

Constantino Vázquez Xochite dijo que si el gobierno de Guatemala no reinstala a los cerca de 500 campesinos de Laguna Larga, de donde fueron desalojados, ni garantiza respeto a sus derechos humanos, pediremos asilo en México.

Solicitan también que les reparen los daños de sus viviendas.

Queremos ver la posibilidad de que seamos reinstalados, pero que nos den garantías de no represión, porque conocemos las leyes y a las autoridades de nuestro país, y son muy represivas. Por eso nuestro temor de ser llevados a otra parte, porque aquí, por lo menos, tenemos protección de las leyes mexicanas, agregó.

Vázquez Xochite enfatizó que desconfían de sus autoridades porque ya lo han hecho en otros casos, como en el genocidio de los años 80, cuando mataron a niños, mujeres y hombres. Quemaron a las personas dentro de las iglesias, declaró.

En tanto, la Red Todos los Derechos para Todos denunció que los indígenas guatemaltecos se encuentran en situación muy precaria.

Alrededor de 400 indígenas de las etnias achí y chuj se encuentran en un ejido del municipio campechano de Candelaria, luego de haber salido de la comunidad de Laguna Larga –ubicada en el departamento de Petén, Guatemala–, de donde fueron expulsados por haberse establecido en la llamada Reserva de Biósfera Maya.

De acuerdo con el albergue de ayuda a migrantes La 72, esta es la tercera vez que los habitantes de Laguna Larga han tenido que huir hacia México, ya que en 2009 y 2012 cientos fueron expulsados por el Ejército, sin diálogo previo y sin que se les ofrecieran alternativas de reubicación, explicó el secretario ejecutivo de la Red, Fernando Ríos.

El Secretario de Asuntos Agrarios de la Presidencia de Guatemala, Constantino Vázquez dijo que frente a esta situación, el gobierno mexicano ha dejado de cumplir su obligación de prestar ayuda a las víctimas del desplazamiento forzoso, quienes viven en casas construidas con cartón y plástico, sin acceso a servicios de salud ni educación.

Con información de: La Jornada 

 

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