El fantasma de Antonio Gramsci en América

Publicidad

Las condiciones actuales de la globalización crean un escenario confuso, de una sociedad demasiado estructurada y resistente al cambio. La sociedad civil está adoctrinada y armada de tal modo que defiende con uñas y dientes al Nuevo Orden Mundial. Ante eso ¿Qué hacer? La respuesta es la misma hoy como en todas las épocas: recurrir a al filosofía de la praxis. Y quien más lejos ha llegado en el estudio de los mecanismos de dominación de unas clases por otra, ha sido Antonio Gramsci. Por esta razón es que hoy está más vivo que nunca.

Hablábamos en artículos anteriores de que el fantasma de Gramsci está rondando (aunque mixtificado) en el Foro de Sao Paulo. Así,los distintos gobiernos que forman parte o simpatizan con el Foro están al tanto y encaminados en que la batalla que deben dar es la batalla cultural, la batalla gramsciana: la guerra de pocisiones.  

Para los que no comprendan de que se trata esto, algunas observaciones del filósofo:

“Cada partido es la expresión de un grupo social y nada más que de un solo grupo social. Sin embargo, en determinadas condiciones sociales, algunos partidos representan un solo grupo social en cuanto ejercen una función de equilibrio y de arbitraje entre los intereses del propio grupo y el de los demás grupos y procuran que el desarrollo del grupo representado se produzca con el consentimiento y con la ayuda de los grupos aliados, y en algunos casos con el de los grupos adversarios más hostiles.”  (1)

Así la misión histórica del partido (de vanguardia) es

“la formación de una voluntad colectiva nacional-popular de la que el Moderno Príncipe es precisamente la expresión activa y operante y la reforma intelectual y moral” (2).

En este sentido, los trabajadores que conforman las clases subalternas de la sociedad civil, están oprimidos por una elite que se con constituye en clase hegemónica, esta ejerce una dictadura y opresión a la vez que una dirección moral e intelectual sobre las clases subalternas . Esta segunda función (dirección) es la que permite que lejos de rebelarse, los oprimidos estén contentos con su situación, ayuden al patrón a oprimirlos, lo ayuden a oprimir a otros, y ayuden a reprimir las rebeliones de los otros, además de ayudar a prevenirlas. Están subordinados. Hasta que no cambie esa realidad (control mental) a la que están sometidos los subalternos, no pueden existir bases sociales para la Revolución, no pueden existir personas para la toma del poder, no pueden existir las condiciones históricas subjetivas para la guerra de maniobra (toma definitiva del poder mediante la lucha directa). Por eso, para crear conciencia de clase, para despertar las mentes, para generar condiciones de emancipación, para liberar a esos hombres de un yugo psicológico, se da la guerra de posiciones. 

Puesto que una clase para llegar a la hegemonía, necesita (además de ejercer una dictadura de clase mediante la estructura económica y el aparato buocrático-militar) convertirse en clase dirigente, o sea, que la sociedad civil la reconozca y acepte como grupo social dirigente. Que acepte su autoridad y su rol social. Para lograr ese reconocimiento, para lograr ese consenso, debe de manipular las conciencias de la persona, para eso libra una guerra mental contra los trabajadores y demás. Como controlan los medios de producción, también controlan los medios de difusión y comunicación, e instituciones que generan cultura. Todos los medios que tienen los utilizan como pueden para reproducir la lógica del sistema y la situación opresiva.

En este sentido, cada medio de comunicación (diario, canal de televisión, estación de radio, página de internet, cuenta de twitter), cada forma cultural (música, pintura, moda, lenguaje, baile, cine), cada lugar de representación (función pública o privada), se constituye en una trinchera de la guerra de posiciones, desde la cual se genera hegemonía (si sirve a la clase hegemónica) o contra-hegemonía (si sirve a las clases subalternas), de nosotros depende como la utilicemos, de usarla en favor de nuestra clase. Pero, la misión del partido de vanguardia es que esas trincheras sean usadas estrategicamente para servir a los trabajadores y a sus necesidades de clase… a sus verdaderas necesidades de clase.

Aquí se dirimen varias cuestiones. La primera de ellas, es el de la naturaleza de la filosofía de la praxis. Si queremos conquistar el poder para nuestra clase, implantar la verdadera democracia y derrocar a la elite, hemos de emplear una teoría y táctica para la Revolución Proletaria en general y la dictadura del proletariado en particular acorde para los tiempos que corren (el capitalismo de la era de la GLOBALIZACIÓN). El Marxismo clásico queda en ese sentido desactualizado, como ejemplo de esto citamos: “El mismo manifiesto explica que la aplicación de estos principios dependerá siempre y en todas partes de las circunstancias  históricas existentes, razón por la cual no se concede importancia exclusiva a las medidas revolucionarias propuestas del capitulo II. Este pasaje tendría que ser redactado hoy  de distinta manera” (3). Y esta aclaración la hicieron en el siglo XIX… Entonces, si en cortos 24 años las condiciones históricas habían cambiado como para no poder aplicar el programa original del panfleto, ni que hablar de cuando el capitalismo entró en su fase monopolista, y hoy, en pleno siglo XXI y con el advenimiento de la Globalización y su Nuevo Orden Mundial, está claro que las condiciones nos obligan a desarrollar una teoría y táctica nuevas. Sobre todo en occidente, donde Lenin dijo que sería muy dificil hacer la Revolución, mucho mas que en oriente.

Algunas de las características del sistema actual son: el establecimiento del neo-liberalismo como ideología del proyecto económico, el establecimiento del posmodernismo como matriz epistemológica del pensamiento socio-cultural, la globalización del flujo de capitales, la destitución de los Estados nacionales, la decadencia y descompocisión de la cultura popular, la extranjerización de los medios de producción de los países en vías de desarrollo, la preeminencia de los medios de comunicación en la elaboración del sentido común, la privatización de las súper-estructuras y su conversión a pasar a formar parte de la misma estructura. Sin poder perder de vista que en la sociedad globalista la fabrica ha sido reemplazada por la empresa, el producto por la marca y el ciudadano por el consumidor. Si antes, el hombre se objetivaba mediante su trabajo al exteriorizar sus capacidades interiores mediante esa vía, hoy, después de años de deshumanizarse con el capitalismo, su objetivación la hace mediante el consumismo, pues ya no es por sí mismo, sino que es a través de… las marcas que consume.

Por esto, la batalla que debemos dar (como ya dicen los gobernantes de Nuestra América) es la cultural. Habíamos dicho ya que el Foro de Sao Paulo vendría a ser (tal vez sin proponérselo) la Internacional de los Frentes Populares. Y es que los gobiernos populistas y los que son algo mas que populistas de esta región, son frentes populares que cumplen una misión histórica (tal vez sin saberlo). Y en ellos, resulta que está presente la teoría gramsciana, es por eso que el Foro ha tenido tanto éxito en sus aspiraciones (independiente de lo buenas o malas que sean). Así Chavez ha manifestado:

“Por ese camino venimos apenas estamos iniciando el ciclo bicentenario que ha arrancado acelerando el proceso de transformación revolucionaria”. La recuperación del control de la Faja Petrolífera del Orinoco, la nacionalización de la compañía de teléfonos, la nacionalización de empresas eléctricas. La búsqueda de la unidad revolucionaria: “nos hemos registrado como aspirantes a militantes del partido socialista unido de Venezuela la cantidad de cuatro millones 735 mil venezolanos y venezolanas, ¡que molleja primo! ¡ná guara!”….

… “se acabó la concesión que desde hace 53 años la élite oligárquica venezolana manejaba para su uso y abuso y beneficio del canal 2 de televisión del espectro electromagnético venezolano y hoy tenemos ese canal 2 liberado, ya no es de la oligarquía, ni volverá a ser de a oligarquía, ahora es del pueblo venezolano, ahora es de la sociedad venezolana”…

… “Por eso, es que voy a valerme del pensamiento, de algunas de las ideas de ese gran pensador revolucionario italiano, Antonio Gramsci, para hacer una reflexión sobre el momento que estamos viviendo”. “Una verdadera crisis histórica ocurre cuando hay algo que está muriendo pero no termina de morir y al mismo tiempo hay algo que está naciendo pero tampoco termina de nacer”. “En el tiempo y en espacio donde esto ocurre, ahí se presenta una auténtica crisis orgánica, crisis histórica, crisis total”. “Aquí en Venezuela no lo olvidemos, desde hace varios años estamos en una verdadera crisis orgánica, una verdadera crisis gramsciana, una crisis histórica. Lo que está muriendo se niega a morir y todavía no termina de morir y lo que está naciendo tampoco ha terminado de nacer”. “Estamos en el epicentro de la crisis, buena parte de los años por venir formarán parte de esa crisis histórica hasta que no muera definitivamente la IV República y nazca plenamente la V, la República socialista y bolivariana de Venezuela”…

… “La elite católica arremete contra nosotros, ahí está la explicación: es histórica, es científica. La elite católica con algunas excepciones pero que no son sino excepciones, siempre en todo el mundo se ha alineado y ha formado parte de los bloques dominantes del capitalismo en todo el mundo”…

… “Son los tres grandes cuerpos orgánicos (iglesia, medios de comunicación, escula)que Gramsci señala como las instituciones fundamentales de la sociedad civil usadas por ésta para difundir a los extractos y capas sociales y populares su ideología dominante”  (4)

Y también Camila Vallejo:

“En esta guerra de posiciones, amigos, amigas, compañeros, compañeras,  tenemos que tener claro que nuestra posición tiene que ser siempre  la defensa de la dignidad humana, de nuestros derechos y de nuestra liberación. Y esta posición es la que tiene que ir ganando cada vez más fuerza, más amplitud, tenemos que consolidarla, y profundizarla”  (5)

La UDI, incluso ha alertado sobre el PC Chileno, acusándolo de llevar adelante una conspiración para implantar el comunismo 2.0 de corte grmasicano, mediante la infiltración de sus ideas en la sociedad… algo hay.

Si lo analizamos bien, la guerra de posiciones de Vallejo, el modelo Nacional y Popular de Cristina, la batalla cultural de Lula, la crisis orgánica de Chavez, todo apunta a un pensamiento: oponer a la hegemonía una contra-hegemonía. Cambiar la conciencia de la gente para que esta sea impulsora de los cambios sociales. Romper el viejo paradigma. Lograr el cambio de época. Y este resulta que es el germen de la futura Revolución. Pero para eso falta un elemento fundamental (entre tantas cosas que faltan), o mas bien dicho, dos elementos: el partido de vanguardia y la V (Quinta) Internacional.

Notas

(1) Gramsci Antonio, Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno, Editorial Nueva Visión, Buenos Aires, 1984, p 44
(2) Gramsci Antonio, Cuadernos III, p 228
(3) Prefacio de Marx y Engels a la edición alemana de 1872 del Manifiesto del Partido Comunista
(4) Discurso de Hugo Rafael Chávez Frías, el día 2 de junio de 2007
(5) Discurso de Camila Vallejo Dowling, el día 5 de mayo de 2013

Fuente

Publicidad

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*