La MS-13, una pandilla despiadada que victimiza a su comunidad – Laura Bonilla

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La Mara Salvatrucha o MS-13 funciona como una federación de "clicas" o unidades, algunas más grandes y violentas que otras (AFP/Archivos | Orlando Sierra)
La Mara Salvatrucha o MS-13 funciona como una federación de “clicas” o unidades, algunas más grandes y violentas que otras (AFP/Archivos | Orlando Sierra)

La violenta pandilla hispana MS-13, que el presidente estadounidense, Donald Trump, promete erradicar y que está detrás de su visita este viernes a Brentwood, un pueblo del gran suburbio de Nueva York, tiene unos 10.000 integrantes en Estados Unidos y una filosofía criminal muy inusual.

Estos son algunos datos sobre la MS-13, según varios expertos consultados por la AFP.

¿Es la MS-13 una organización vertical, jerárquica?

No. La Mara Salvatrucha o MS-13 funciona como una federación de “clicas” o unidades, algunas más grandes y violentas que otras. Todas deben lealtad a la pandilla, pero cada una tiene su propio jefe y funciona de manera diferente, explica el salvadoreño Héctor Silva, de Insight Crime, un centro de investigación sobre el crimen organizado en Latinoamérica con sede en Washington.

¿Quiénes son sus integrantes?

En su gran mayoría son hombres y muy jóvenes, oriundos de El Salvador, Honduras o Guatemala. Pero hay tantos miembros de la pandilla inmigrantes como estadounidenses. Muchos han nacido en Estados Unidos. La policía de Long Island asegura que muchos menores que llegaron solos y sin papeles desde Centroamérica desde 2014 han sido reclutados por la pandilla, a veces mediante amenazas de muerte, entre ellos un niño de apenas diez años. El promedio de edad de los pandilleros arrestados en el condado de Suffolk, donde se encuentra Brentwood, es de 18 años.

¿Cómo nació?

La MS-13 nació en las calles de Los Ángeles en los años 80, integrada por salvadoreños, muchos exsoldados que participaron en la guerra civil en su país. Fue creada en un principio para defenderse de pandillas rivales. Luego sumó adeptos de otros países centroamericanos. En los años 90 y 2000 muchos fueron deportados a El Salvador, Guatemala y Honduras, donde ganaron un inmenso poder. El denominado Triángulo Norte de Centroamérica se tornó así la región más mortífera del mundo, aunque no está en guerra.

¿Por qué es tan violenta?

La MS-13 mata en general a machetazos y golpes de bate de béisbol. Desfigura a sus víctimas. Busca imponer respeto y controlar el territorio. Cualquier cosa interpretada como una falta de respeto por la “clica” puede acarrear la muerte.

“La pandilla tiene la guerra civil de El Salvador en su ADN. No matan por dinero, sino por el territorio. Quieren controlar a las personas. Es una filosofía criminal totalmente diferente, por ejemplo, a la de la mafia italiana, muy violenta pero en el nombre de una actividad empresarial”, dice Joseph Kolb, investigador del Centro de Estudios Migratorios.”La MS-13 siembra el miedo y utiliza el miedo como arma”, dice Samuel Logan, autor de un libro sobre la Mara Salvatrucha.Tiene asociada desde su creación la ideología de ser “más perro que el perro”, dice Silva. Su objetivo es ser más cruel que la pandilla enemiga. Sus tatuajes grotescos asustan, aunque ya hace cinco o seis años que sus integrantes ya no se tatúan tanto en Estados Unidos, desde que fueron encarcelados masivamente en Centroamérica.¿Cómo se financian?Los miembros de la MS-13 tienen muchas veces un empleo, por ejemplo, en cocinas de restaurantes, señala Kolb. Pero ganan dinero con el “narcomenudeo”, vendiendo marihuana o cocaína en las calles, aunque no son un cartel ni una gran organización de tráfico de droga. También en algunas ciudades se financian con la prostitución, el tráfico y la extorsión de indocumentados. En Centroamérica se financian con las remesas de sus asociados en Estados Unidos y las extorsiones.Sin embargo, no tienen la capacidad de lavar dinero a través del sistema financiero, ni capacidad logística para poner una bomba, apunta Silva.¿Cuáles son sus mayores víctimas?Casi 100% de sus víctimas están en la comunidad hispana donde viven y son inmigrantes indocumentados. En general las pandillas surgen en barrios de clase media o media baja, rodeados de otros de gran poder adquisitivo, como en Long Island, Nueva York, en el estado de Virginia o en el condado de Montgomery, en Maryland. “La MS-13 es una organización parasitaria de su propia comunidad”, explica Silva.

 

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