Operación de 3.000 hombres captura al capo de la droga de la mayor favela de Rio

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Uno de los narcotraficantes más buscados de Brasil fue detenido el miércoles en Rio de Janeiro, en el mayor golpe al crimen organizado desde la llegada de miles de militares a fines de julio para enfrentar la violencia en este estado brasileño en bancarrota.

“El traficante Rogério Avelino da Silva, o Rogério 157, fue detenido en la comunidad de Arará, en la Zona Norte, en una operación integrada de las fuerzas de seguridad (…) con apoyo de las Fuerzas Armadas”, informó la Secretaría de Seguridad del Estado de Rio (Seseg) en su cuenta de Twitter.

Unos 3.000 efectivos participaron en la operación, durante la cual los militares cercaron las comunidades de Mangueira, Tuiuti e Arará/Mandela, en tanto que la policía se adentraba en las intrincadas calles de esas aglomeraciones, de acuerdo con los informes oficiales.

‘Rogério 157’, de 35 años (cumplirá 36 el 24 de diciembre), era considerado como el jefe del tráfico de drogas en La Rocinha, la mayor favela de la ciudad, que se extiende sobre un morro de la rica zona sur.

Cuando los agentes irrumpieron de madrugada en la vivienda donde se hallaba, en Arará, trató de ocultarse debajo de una manta, pero “no opuso resistencia”, indicó en una rueda de prensa el comisario Gabriel Ferrando, que participó en la operación.

“Trató sin embargo “de hacerse pasar por otra persona, pero había agentes capacitados que lo reconocieron de inmediato“, agregó.

El presunto jefe del narco dijo entonces a los agentes que podría “resolverles la vida“. “No llegó a ofrecer [sobornos], pero su osadía fue tanta que llegó a insinuar que nuestra vida estaría resuelta“, contó Ferrando.

La Rocinha fue teatro en septiembre de enfrentamientos provocados por una presunta guerra entre el bando de ‘Rogério 157’ y el de su antecesor, Antonio Francisco Bonfim, alias ‘Nem’, detenido desde 2011.

Policías se sacan ‘selfies’ con el detenido

Quiero felicitar a los policías por esta captura tan importante para nuestra sociedad”, declaró el secretario de Seguridad, Roberto Sá.

Medios brasileños publicaron ‘selfies’ de agentes sonrientes, ostentando sus armas, en torno al detenido sentado, por cuya captura se ofrecían 50.000 reales (unos 15.000 dólares).

Rogério Avelino da Silva, o Rogério 157, un capo narcotraficante de la favela de Rocinha, es escoltado por miembros de la Policía Civil, tras su arresto en Rio de Janeiro, Brasil, el 6 de diciembre de 2017.© AFP MAURO PIMENTEL

Su ficha precisa que está acusado de tráfico de drogas, lavado de dinero, extorsión y homicidio, como miembro de la facción ‘Amigos dos Amigos’ (ADA), aunque según informes recientes se habría adherido al ‘Comando Vermelho’, la mayor banda de narcos de Rio.

En 2010 había sido capturado tras la toma de 35 rehenes en el Hotel Intercontinental de Sao Conrado, junto a La Rocinha, pero fue liberado en 2012 por una orden judicial.

El cerco sobre ‘Rogério 157’ se estrechó en los últimos tiempos. El mes pasado fue detenido su principal lugarteniente, Alberto Ribeiro Sant’anna, alias ‘Cachorrao’.

El portal del diario O Globo mostró fotos de la que, según la policía, sería la residencia de Rogério, una lujosa residencia en medio de la favela, con jacuzzi y televisión con pantalla de plasma.

Ante la crisis de seguridad de Rio, agudizada después de los Juegos Olímpicos de 2016, el gobierno brasileño desplegó a fines de julio 8.500 militares para apoyar a la policía en sus labores.

Las autoridades tratan desde hace décadas de resolver los problemas de las favelas, donde vive cerca de un cuarto de los 6,5 millones de habitantes de la ciudad de Rio, la gran mayoría en condiciones de extrema pobreza.

Una mujer mira por la ventana de su casa como un soldado toma posición durante una operación de seguridad en la favela Barbante, en Rio de Janeiro, donde una semana antes narcotraficantes destruyeron un puesto policial, el 30 de noviembre de 2017© AFP LEO CORREA

La crisis se vio agravada por los problemas financieros del estado, el segundo más rico de Brasil gracias a sus recursos petroleros y al turismo, pero afectado por la caída de los precios del crudo en los últimos años y por un vaciamiento de fondos en obras faraónicas plagadas de corrupción.

El estado está al borde de la bancarrota y los salarios de miles de funcionarios, incluyendo los policías, son pagados con importantes retrasos.

Actualmente, dos de los tres últimos gobernadores de Rio están presos, al igual que las máximas autoridades legislativas de los últimos años.

Con información de 24 Matins

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